El hombre y la satisfacción de sus apetitos naturales

Spaemann, Robert. 2005. Ética: cuestiones fundamentales, Eunsa: 41-42.

Incluso si partimos de que el hombre desea ante todo el placer, muy pronto en el desarrollo de cada hombre otro impulso sustituye a aquél: el apetito de la autoconservación. En los animales el instinto de conservación, propio de a especie, va unido al de satisfacción y al de obviar las situaciones de malestar. Entre las condiciones del medio ambiente al animal le gustan las que son necesarias para su conservación. Y tampoco necesita pensar en la conservación de la especie. Él mismo se cuida de satisfacer el instinto sexual. También el hombre posee los instintos del hambre y de la sed, y el instinto sexual. Pero reflexionando expresamente sobre la satisfacción de esos impulsos puede separarlos de su fin natural, que es la conservación propia y de la especie. El mundo no nos sitúa frente al ambiente de una manera determinada ya por el instinto, sino frente a un reino abierto a múltiples posibilidades de satisfacción y también a innumerables amenazas, ya que no podemos realizar sin castigo todos nuestros deseos.

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About Martin Montoya

Jorge Martín Montoya Camacho es Profesor de Filosofía en la Universidad de Navarra e investigador de ATLANTES Global Observatory of Palliative Care (ICS). Su investigación se centra en la antropología y ética de la vulnerabilidad, la dependencia, la virtud, el cuidado y el florecimiento humano, así como en sus relaciones con la tecnología y la inteligencia artificial.
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