La crisis contemporánea de sentido no puede entenderse únicamente como un problema ético, cultural o normativo. Más profundamente, es el síntoma de una reducción del horizonte metafísico desde el que se ha pensado la vida humana en la modernidad. Este texto propone un recorrido conceptual que va del ser entendido como libertad al ser vivido como vulnerabilidad, y vuelta, mostrando que ambos polos no solo no se oponen, sino que se reclaman mutuamente.
El punto de partida es el análisis del artículo El ser como libertad de Ángel Rodríguez Luño, en el que se diagnostica la crisis ética contemporánea como consecuencia del silenciamiento de las cuestiones últimas del sentido. Frente a esta situación, Rodríguez Luño propone recuperar una metafísica que conciba el ser no solo como fundamento, sino principalmente como libertad y amor, asumiendo explícitamente el horizonte teológico de Hans Urs von Balthasar. Esta propuesta permite reabrir el acceso racional al sentido sin reducirlo a una ética procedimental ni a una mera opción subjetiva.
El texto avanza mostrando cómo esta intuición metafísica se prolonga y concreta mediante el artículo Trascendentales metafísicos, teleología y vulnerabilidad, que despliega sus implicaciones antropológicas y éticas. A partir de una lectura sistemática de Balthasar y en diálogo con Alasdair MacIntyre, se argumenta que la libertad humana solo puede comprenderse adecuadamente desde su condición corporal, dependiente y vulnerable. La vulnerabilidad no aparece aquí como un déficit que la libertad deba superar, sino como su forma humana concreta y como condición de posibilidad de una ética del cuidado.
La tesis central es que pensar juntas libertad, vulnerabilidad y teleología permite recuperar una ética con sentido, capaz de orientar la vida humana como aprendizaje compartido del cuidar y del ser cuidado.



